Es un personaje clave en la historia de la radio española y de nuestro país. Gallego de Padrón, siempre fue un tipo polifacético: cantante, escritor y, ante todo, locutor de radio. En las próximas líneas, repasamos su trayectoria con parada y fonda en los diversos programas radiofónicos por los que pasó. Pero fue en el ’Carrusel Deportivo’ de la Cadena SER, desde 1988 hasta 2010, y desde hace más de una década en el ‘Tiempo de Juego’ de la Cadena COPE, donde este personaje destacó y pasó a la posteridad radiofónica en su faceta de animador y prescriptor publicitario. No fue el único, ni siquiera el pionero, en anunciar productos en la radio, pero sí fue el que más brilló hasta tal punto de que ha alargado su carrera profesional hasta los 80 años o, como reza en su último libro de memorias, hasta que se le acaben las palabras. Es José Domingo Castaño Solar (Lestrove, La Coruña, 1942) o, como él mismo pensaba que se le recordaría, ”Pepe, el de los puritos de Carrusel”, un hombre marcado, y casi traumatizado, por su abrupta salida de la SER en 2010 de tal forma que se considera ”el chivo expiatorio” de aquella compleja operación.

Si prefieres escucharlo, que por algo lo de Castaño siempre ha sido la radio, aquí te dejamos el podcast:

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Pregunta. ¿Qué queda por preguntarle a un hombre que lleva casi 50 años, medio siglo, de radio a sus espaldas y que va a seguir hasta que se le acaben las palabras?

Respuesta. Pues no lo sé. Quizá si se me van a acabar las palabras o no (risas), no sé (silencio). Hasta que se acaben definitivamente, creo que será.

Caballo alado del Ondas recibido en 1975 por Pepe Domingo Castaño.

P. En tu haber, cuentas con cuatro Premios Ondas en reconocimiento a tu carrera y a tu aportación al mundo de la comunicación (1975, 1996, 2002 y 2005), siempre estando en la SER. ¿Te dolió que no te dieran ninguno en estos 12 años en la COPE? ¿O consideras tuyo el de 2020 a Paco González por los ‘Tiempo de Juego’ del confinamiento?

R. No, ese no lo considero mío. Durante el confinamiento lo pasé muy mal y ellos hicieron un programa extraordinario sacando de la nada un programa deportivo, lo convirtieron en un programa de culto y yo ahí no intervine para nada. Me alegra muchísimo que ‘Tiempo de Juego’ haya tenido un Ondas porque es la manera de que todo en lo que yo he intervenido, aunque sea mínimamente, ha tenido premio pero no lo anoto como Ondas mío sino como Ondas, sobre todo, de Paco. Creo que la SER no se atrevió a darle a Paco el premio Ondas, a él personalmente, que no tiene ninguno, lo tiene por programas pero no por persona, creo que se lo merecía y la SER no se atrevió a dárselo a él.

P. ¿Te dolió más que no te dieran ninguno por estos 12 años en la COPE o que no te entrevisten en la Cadena SER por tu libro?

R. Lo del Ondas… pues no sé, igual cae alguno algún día, no lo sé: el premio a toda una carrera o algo así, que siempre suelen darlo. Lo que pasa es que yo creo que es difícil que me lo den a mí. No sé por qué yo soy el chivo expiatorio de nuestra salida de la SER porque quizá nadie se lo esperaba. Me duele mucho que no me hayan dado ninguno más porque me encanta tener Ondas (ríe), a quién no, y me duele mucho más que ningún profesional de la SER se haya atrevido a entrevistarme con motivo del lanzamiento de mi libro. En el fondo, no rabia, me da pena. Me demuestra la catadura moral de algunas personas.

P. ¿Crees que no les dejaron? ¿Fue una consigna de empresa?

R. Pues mira: no lo sé. Yo sé que hay un programa de televisión muy importante, no voy a decir el nombre, luego no me metáis en líos, que no me ha llevado, porque la empresa dijo que yo era competencia no solamente como radio, sino también como editorial. Cada uno que saque sus conclusiones. No me llamaron y me lo explicó el que lleva el programa de una manera muy clara. En esto también hay cosas raras.

P. En el año 2006 publicas ‘Carrusel deportivo: Diario de un año’, y dos años después publicas tu libro de poemas ‘Debajo de la parra’. En 2022 has publicado ‘Hasta que se me acaben las palabras’. ¿Qué tiene de especial este libro respecto a los otros dos?

R. El primero era el diario de un año vivido en ‘Carrusel’ contado por mí con todos los pelos y señales. Era muy personal. Me encantó escribirlo porque, además, lo iba anotando cada día y me resultó más fácil porque fue resumirlo y no tuve ningún problema en hacerlo. ‘Debajo de la parra’ fue un trabajo que me encantaba porque lo hice durante un verano debajo de la parra de la casa de mi mujer en Mera, allí me sentaba durante las tardes cuando caía el sol, se estaba fenomenalmente bien con el aire gallego entrando por debajo de la parra y ahí me explayé con toda mi vena poética.

Este libro es una necesidad que yo tuve hace 20 años, que escribí la primera parte; lo que pasa es que, en aquel momento, necesitaba escribirla porque igual se me olvidaba todo lo que había vivido y quería tenerlo aunque solo fuera para mí, para mis hijos y para mi familia. Entonces lo guardé porque creía que no tenía importancia para nadie y estuvo guardado durante 20 años. Un día lo dije en un programa de radio, que tenía algo escrito y que no lo publicaba porque me parecía que no tenía categoría para publicar y que era para mí y para mi familia; alguien lo oyó, Juan Luis Miravet, un amigo de La Coruña, y me dijo que le mandase el libro que tenía escrito, que lo iba a leer, me costó trabajo enviárselo porque tardé bastante, pero al final se lo envié, lo leyó y me escribió a los tres días diciendo que teníamos en la mano un best seller. Me quedé asombrado, “¡pero si es muy malo!”, y él me respondió “¡qué bah! Estás completamente equivocado. Solo que no está completo”; el libro terminaba cuando yo llegaba a Madrid en el tren desde Santiago. Me dijo ”ahora falta la parte más importante de tu vida profesional, que es desde que llegas a Madrid hasta ahora”. Mucho trabajo, me puse a escribirla hace año y medio, la terminé, se la envié y ahí está el libro. Para mí es muy importante porque es “yo”, soy yo, es mi yo… soy yo de todas las maneras, soy yo a carne abierta, sin ocultar nada. El que quiera zambullirse en el libro va a encontrar a un niño que era feliz, a un joven que tuvo problemas con su carrera, con su trabajo, a un enamorado de la radio y a un loco que ha seguido siempre los dictados del corazón por encima de los dictados de la cabeza.

P. Y ya va por 4 ediciones.

R. Sí, estamos camino de la quinta ya (ríe).

P. Y los beneficios son para Cáritas y Aesleme.

R. Me parecía una buena manera de agradecerle a la vida todo lo que la vida me ha dado, que ha sido mucho más de lo que merezco seguramente. Dije “la mejor manera quizá sea que se aprovechen de este libro que son intimidades mías”, me daba un poco de corte cobrar por mi intimidad, y me parecía una buena idea regalárselo a Cáritas y Aesleme, que es una asociación para el estudio de los problemas de médula espinal en accidentes de tráfico. Creo que he hecho bien. Es una buena manera de dar las gracias a la vida.

P. Siempre dices que te retirarás cuando hagas el mejor programa de tu vida. ¿Con cuál te quedas de los muchos que has hecho? ¿A cuál le guardas un cariño especial o tienes un mejor recuerdo?

R. Hay varios, pero me encantaría recordar el primero que hice en Radio Galicia, que era un programa mío, escrito por mí, leído por mí, montado por mí, que se llamaba “Hablando y cantando”, que eran historias con música que yo me inventaba y que tuvieron mucho éxito. Ese fue el primero.

Luego no puedo olvidar “Disco Parada” en Radio Centro antes de entrar en la SER, que fue mi primer bautismo de fuego en Madrid, y era un programa musical al que iban todos los cantantes de entonces. Fue el que me descubrió a los ojos de la Cadena SER. Y luego el primer “Gran Musical”, que me concilió el primer Premio Ondas gracias a “El gran musical” y eso no se puede olvidar. Son los tres programas bandera, luego ya vino ‘Carrusel Deportivo’, ahora ‘Tiempo de Juego’, pero los tres primeros son los que uno recuerda con mayor suerte.

P. Paco González nos dijo que no se imagina una radio sin Pepe. ¿Te imaginas tú una radio sin Paco González?

R. No, es imposible. Paco es ahora mismo el mejor tipo que hay en la radio en España por encima de cualquiera. Paco es el hombre capaz de hacer no ya un programa deportivo como ‘Tiempo de Juego’ o podría hacer perfectamente ‘El Partidazo’, podría hacer incluso el programa de Herrera o cualquier otro programa. Paco es un genio de la radio que no presume de nada y que quizá por eso no le han dado todos los premios que yo creo que se merece. La mitad de los premios míos se los tendrían que dar a Paco González.

P. ¿Qué será de él cuando tú lo dejes?

R. Vendrá otro que lo hará quizá mejor que yo. En la vida no hay nadie insustituible ni imprescindible. El día que yo me vaya igual cambian el estilo y hacen otro tipo de publicidad distinta a la que yo vengo haciendo durante tantos años. Espero que haya gente joven y atrevida que tome el relevo y que invente, como yo en ese momento junto a mi equipo inventamos una nueva forma de hacer publicidad divertida y que no cansase, que se inventen algo parecido, que no sea una imitación mía o de Joaquín Prat como fue en principio. Tiene que venir alguien que invente una manera nueva de incluir la publicidad dentro de un programa. Que piensen, que piensen, que se rompan la cabeza como nos la rompimos nosotros en su día.

P. Ahí tienes a Gemma Santos y a Andrea Peláez haciendo la publicidad de ‘Tiempo de Juego’. ¿La Pepe Domingo Castaño del futuro será una mujer?

R. Me encantaría. Una vez le propuse a Paco juntar a tres mujeres y que ellas se encargasen de hacer la publicidad de ‘Tiempo de Juego’, le pareció muy buena idea… tenemos a Gemma, ahora Andrea va por otros caminos, ya le gusta más la radio deportiva que la publicidad, pero no te creas. Estamos buscando voces y me encantaría que el día que yo me vaya hubiera tres mujeres haciendo lo que yo hago: divertido, entretenido, involucrado dentro del programa y con una voz bonita como la que tiene Gemma y las otras mujeres que vamos a seleccionar.

P. Si crees que Pepe tendrá sucesor o sucesora, ¿Paco va a tener sucesor o sucesora?

R. Sí, igual que yo. Él sabe que el día que deje la radio, habrá otro Paco. Se llame Pepe, Antonio, José, Francisco… no lo sé. Pero habrá otro que quizá no lo haga como Paco, a la categoría o a la altura que tiene Paco, pero lo hará y la gente olvidará a Paco, me olvidará a mí y acogerá con los brazos abiertos al nuevo. Nadie es imprescindible en la vida ni en el trabajo.

P. Háblame de Heri Frade. ¿Qué importancia tiene en el engranaje de ‘Tiempo de Juego’ y qué futuro le ves en la radio al hombre que lleva sustituyendo a Paco González desde que llegasteis a la COPE en 2010?

R. Es el mejor trabajo para curtirse: sustituir a un genio. Yo creo que Heri Frade está aprendiendo a marchas forzadas lo que significa que dependan de ti millón y pico de personas cada sábado y cada domingo. La responsabilidad que tiene dirigirte a toda esa gente y no defraudarles. Del Heri primero que yo recuerdo al Heri de ahora mismo, cuando sustituye a Paco, hay una distancia considerable. Ha aprendido a modelar la voz, a moderar su léxico, a ser directo, profundo, amistoso, divertido… no es fácil. Yo le veo unas posibilidades tremendas y no sé si algún día Paco se cansará y le dará la alternativa. Sea como fuere, Heri es necesario en ‘Tiempo de Juego’. Es una de las partes importantes de un engranaje que no puede venirse abajo nunca.

P. Heri Frade, Rubén Martín, Juanma Castaño, Joseba Larrañaga, Germán Dobarro, Angel García, Fernando Evangelio… ¿Quién ha crecido más en estos 12 años en COPE?

R. Hombre… hay varios. Yo, por ejemplo, tengo predilección por Juanma. Desde que llegó de Gijón, nosotros le acogimos con todo el cariño porque sabíamos que ahí había un proyecto de figura. Recuerdo que cuando vinimos a COPE barajamos la posibilidad de que Juanma hiciese la noche, pero tenía problemas con la tele, tardó en venir más tiempo, no pudo venir al principio como vinimos todos y entonces se nos murió un poco la idea. Había varios candidatos, para mí había dos, Juanma Castaño y Juan Antonio Alcalá. Al final nos decidimos por Alcalá, que es un prodigio de radio, un hombre que lleva la radio cosida a su sangre y estuvo durante un tiempo defendiendo muy bien el pabellón de la noche. Luego vino la oportunidad de que entrase Juanma y fue la cuadratura del círculo. Por fin podíamos meter a Juanma en el programa que mejor podía hacer, que es ‘El Partidazo’. Estábamos todos de acuerdo en que Juanma, desde que llegó de Gijón, era un proyecto de figura. 

No te digo nada Rubén Martín. Rubén es Dios en la narración de partidos. Lama, Rubén y Germán son el trío de ases de nuestros narradores. Y hay promesas por ahí también; hay gente que lo hace muy bien. Está Segarra, el de Granada (Fran Viñales), Oliva en Sevilla… en fin, un montón de gente buenísima. Ahora, el trío de narradores en España es Manolo Lama, Rubén Martín y Germán Dobarro.

P. ¿Qué te parece el éxito de Rubén Martín en Twitch? Él siempre dice que lo prioritario es la radio, que es el centro de todo, pero también ha dicho en alguno de sus streams que, o baja el ritmo o acabará mal y podría llegar a tener problemas de garganta. ¿Dejará la radio, será un nuevo Paco González o un nuevo Manolo Lama?

R. El consejo que le doy siempre es la radio. No dejes nunca la radio. La radio es lo que te ha dado todo lo que tienes. Gracias a la radio tienes Twitch. Gracias a la radio tienes tele. Gracias a la radio estas ganando dinero. Gracias a la radio te has convertido en un narrador de categoría. Todo gracias a la radio. No va a dejar nunca la radio. Dejará cualquier otra cosa, pero él sabe que la radio es la que le ha dado todo lo que ahora tiene. Si la deja, se habrá equivocado de punta a punta.

P. Cuando le entrevisté hace unos años me habló de su traslado a Castellón. Rubén es un ejemplo de que, desde Madrid, se puede acabar en provincias para acabar volviendo a su vez a Madrid.

R. Es lo que pasa con los jugadores de fútbol. ¿Qué pasó con Carvajal? ¿Dónde estuvo? ¿Qué pasó con un montón de jugadores que se van fuera y regresan siendo estrellas? ¿Por qué? Porque se van curtiendo. En ese momento no hay hueco, hay quien lo hace mejor que ellos, no pueden empezar en todo lo alto y tienen que ir curtiéndose en labores como la que hizo Rubén, que destacó en Villarreal porque hacía unas narraciones fantásticas, y tú si lo haces bien, lo hagas donde lo hagas, al final eso trasciende. ¿Que lo haces en Villarreal? Al poco tiempo estuvo en Madrid. Es como los futbolistas: a ti te mandan a un equipo cedido para recuperarte luego, una vez que estés curtido y que tengas hueco en el equipo titular.

P. El ejemplo contrario es Juanma Castaño, que pasó de trabajar 7 años en SER Gijón a trabajar desde el año 2001 en Madrid. Y ahí lleva dos décadas. Hizo como tú y se atrevió a dar el salto desde provincias a Madrid para luego no volver. Se podría decir que se hizo un Pepe Domingo. Y con el mismo apellido. Pero no sois familia, ojo.

R. Juanma lo tuvo un pelín más fácil. Venía ya apadrinado por Paco González, que había confiado mucho en él porque le conocía, yo también le conocía y me parecía que tenía un gran futuro. Entre todos le animamos a venir a Madrid. Supongo que al principio no lo pasó muy bien porque no cobraría mucha pasta (ríe) y tendría sus problemas, pero nosotros los mayores tuvimos más problemas de los que ha tenido él.

P. ¿Qué futuro le auguras a Juanma Castaño en las noches? ¿Aguantará 30 años como los que lleváis Paco y tú? Ya lleva más de un lustro y es líder en el EGM… con lo peculiar que es ese estudio. Tú le dijiste a Alcalá en La Contraportada de ’El Partidazo’ que no ibais a ser líderes.

R. Sí, es verdad. Yo lo veía difícil. Esto tarda tanto que veía que pasarían los años y seguiríamos luchando por ser números uno, pero yo tenía también conciencia de que nos iban a dar el número uno pasados 5-6 años. Han tardado más, bastante más, pero llevamos un año siendo números uno en todas las oleadas del EGM con ‘Tiempo de Juego’. ‘El Partidazo’ tuvo su momento, luego no sé por qué bajó, yo no entiendo por qué tuvo esa bajada pequeña que lo colocó en segundo lugar y confío que, cuando salga el próximo EGM, ‘El Partidazo’ vuelva a ser el programa más escuchado de la noche en España. Porque yo creo que lo es. El programa es muy bueno y Juanma es muy, muy, muy bueno.

P. Leo en la web de Gorka Zumeta, que fue compañero vuestro en la SER, una información de Vozpópuli del año 2016. ‘El Partido de las 12’ lo iban a presentar Manu Carreño y Juanma Castaño. La estrategia de COPE se truncó cuando Carreño aceptó la oferta de la Cadena SER de presentar ‘El Larguero’. No es que Carreño sea muy santo de tu devoción. Empezaste ‘Tiempo de Juego’ atizándole por no mandarle un saludo a Manolo Lama cuando dejó ‘Deportes Cuatro’.

R. Bueno, eso no es atizar, eso es decir la verdad de un hombre que fue insensible a la marcha de Manolo Lama, que fue compañero suyo durante tantos años. ¿Me quitan a Paco, como me lo quitaron el día aquel en la SER, y yo qué pasa? ¿No digo nada de Paco? ¿Soy un sinvergüenza que no le rindo tributo a un amigo y compañero después de estar tantos años con él? Es una injusticia y como tal lo dije. Si le sentó mal, es su problema; haber sido persona en ese momento.

P. Recordemos que Manu Carreño dirigió ‘Carrusel Deportivo’ entre 2011 y 2014. Luego pasó a ser comentarista de los programas deportivos de la COPE desde febrero de 2015 hasta junio de 2016.

R. Él estuvo durante un tiempo jugando con dos barajas y yo recuerdo una cena que tuvimos en casa de Juanma Castaño, en la que estaba Carreño y estábamos preparando los planes para la primera temporada en COPE y él estaba allí. Él ya estaba fichado por la SER. Ahí nos engañó a todos; si él estaba ya fichado por la SER, estaba escuchando todo lo que nosotros estábamos planeando para dar la batalla a la SER. Me parece una falta de ética estar con nosotros sabiendo que ya estaba en otra cadena. Yo creo que eso no se hace y hay que decirlo. Si le molesta, lo siento. Me parece un estupendo profesional, pero cuando hay que decir las verdades se dicen; sobre todo, cuando hay un amigo como Lama por medio. A mí lo que me fastidió no es que Carreño no dijese nada, me fastidió que Lama quedase minusvalorado después de estar tantos años con él.

P. Carreño volvió a la SER en 2016 para dirigir ‘El Larguero’ y la COPE apostó por Juanma Castaño para las noches. Antes estuvieron ahí Joseba Larrañaga, José Luis Corrochano y Juan Antonio Alcalá en ’El Partido de las 12’. ¿A quién prefieres? ¿Quién aportó más?

R. Aportó cada uno lo suyo. Alcalá aportó lo que aporta Alcalá: radio pura, directa, imprescindible en un equipo de gente como el nuestro. Durante el tiempo que tuvo ‘El Partido de las 12’ fue un triunfador, no llegó al número uno, pero es igual; para nosotros era un número uno. ¿Manu? Manu es un gran profesional, lo hace muy bien, tiene sus equivocaciones a veces, pero no tiene nada que ver con su calidad profesional sino con su calidad humana. Joseba es un hombre todoterreno que sirve para un roto y para un descosido, es un hombre al que puedes utilizar en cualquier momento porque nunca te va a defraudar radiofónicamente ni personalmente.

P. ¿Te dolió que Alcalá no siguiera en El Partido de las 12?

R. Sí, me dolió. Me dolió bastante porque era una elección en la que yo me involucré bastante. Él hizo todo lo que pudo, luego se equivocó en varias cosas, varias noticias que lanzó sin haberlas confirmado, y nos sentó muy mal. Pero, radiofónicamente, Alcalá es una brutalidad de tío haciendo radio. Me dolió que no triunfara, pero ahora sigue haciendo radio, la hace muy bien y sigue siendo el Alcalá de toda la vida.

P. ¿Quiénes tenéis más importancia en la COPE actual: Carlos Herrera o los de deportes?

R. Hombre, yo creo que Carlos Herrera. Aunque no es número uno, está muy cerca de plantarle cara al ’Hoy por hoy’ de la Cadena SER y eso es un mérito tremendo en una cadena que nos saca tantos oyentes. Estuvimos a casi tres millones de ellos y ahora estamos a 600.000. La importancia fue unir los deportes… cuando llegamos nosotros no estaba Herrera, y subimos bastante la audiencia de la COPE gracias a los deportes. Luego ya llegó Herrera y se completó el asalto al EGM. A ver si en este próximo EGM le pega el petardazo Herrera y se convierte en número uno de las mañanas, espero que sí.

P. El 27 de agosto de 2010 empezasteis vuestra etapa en la COPE, que llega hasta nuestros días. Tú mismo le dijiste a Alcalá en ‘El Partidazo’ que no querías irte a la COPE

R. Sí, es verdad porque la COPE en aquel momento no estaba bien, era una emisora que tenía mala fama, un poco casposa en aquel instante, había tenido varios intentos de recuperación y no lo había logrado… Y luego me comentaban siempre ”¿cómo vas a ir a la emisora de los obispos?”, yo no tenía nada contra los obispos ni contra los curas, porque además estudié para fraile, no debería tener nada contra ellos. Pero no era una cadena que a mí me atrajese en aquel momento; yo hubiera preferido ir a Onda Cero, que era otra de las posibles cadenas, pero no quería más que a cuatro personas (a Paco, a Lama, a mí y a alguno más) y no quería a los 50 que íbamos en el equipo. “O vamos los 50 o no va ninguno”, y la única cadena que aceptó a los 50 fue la COPE. ¿Y por qué fuimos a COPE? Porque pensamos que siendo como somos, profesionales del deporte, íbamos a meternos en un área que hay más libertad que en otras áreas. Nunca en la vida se han metido con nosotros hayamos dicho lo que hayamos dicho. Hemos tenido toda la libertad del mundo en COPE y yo me alegro mucho de haber venido a esta cadena donde he notado algo que en otras cadenas no he notado: un cariño tremendo y unas ganas también importantísimas de seguir subiendo, de seguir luchando… da gusto trabajar en COPE, te lo digo de verdad.

P. Este año, Paco y alcanzáis vuestro 30 aniversario presentando carruseles: 30 años (18 en la Cadena SER y 12 en la Cadena COPE). Hay matrimonios que no duran tanto.

R. Pues sí. El nuestro dura porque somos realmente amigos y compañeros, cada uno tiene su vida, nos reunimos muy de cuando en cuando con todo el equipo para vivir momentos mágicos de juerga y cachondeo, que eso es buenísimo y une mucho a los equipos. Para mí, tener a Paco al lado es tener a un hermano mayor en el que confío plenamente y que es el futuro de esta profesión porque le quedan un montón de años todavía. Yo creo que este matrimonio va a durar, aunque yo no esté vendrá otro que me suplirá… pero matrimonio de radio y animación seguirá vivo mucho tiempo.

P. Cuando Paco González llega a Carrusel, venía de narrar en Wembley con Manolo Oliveros la primera Copa de Europa del Fútbol Club Barcelona. ¿Cómo era entonces Paco: una especie de Rubén Martín o de Heri Frade?

R. Yo creo que era más bien un Heri Frade. Paco era el que iba a los entrenamientos del Atlético o del Madrid, no lo recuerdo. Él venía a mi programa, un programa deportivo que tenía yo en Radio Madrid, local, y él venía a darme las novedades de los equipos de Madrid. Él iba a los entrenamientos, luego iba desplazado también a narrar partidos fuera de Madrid, era un buen narrador, pero a mí siempre me pareció más un tipo para un programa, una persona con suficiente fuerza y calidad para hacer un programa en lugar de narrar. No quiero decir que narrar sea inferior, pero narrar es un estilo y hacer un programa es otra cosa completamente distinta. Yo lo veía para hacer un programa, era buenísimo.

P. Paco siempre dice que le pareció una locura cuando entró en el estudio y tú estabas sentado a un lateral de la mesa mientras que a él le iba a tocar estar sentado en el centro. ¿Quién ha hecho mejor a quién?

R. No sé, yo ya estaba un poco hecho, llevaba un montón de años, llevaba desde 1988 haciendo ’Carrusel’ y en la SER desde 1973, y él llegó en 1992. Yo ya estaba muy hecho. A mí Paco me ayudó a creer un poquito más en mí y en la publicidad que estaba haciendo, porque él me animó a inventar esa publicidad, él fue el que me dijo ”ese camino es bueno, ese camino de la publicidad coral es muy bueno, vamos a descubrir algo importantísimo y espero que tenga éxito”. Él fue el que realmente me animó. ¿Que él aprendió de mí? Pues supongo que sí. ¿Y que yo aprendí de él? También, cada uno se aprovecha de lo que tiene al lado. Me lo decía mi madre: ”Rodéate siempre, Pepiño, de gente mejor que tú. Porque algo de ellos se te pegará”. Y es lo que he hecho toda mi vida.

P. ¿Echas de menos aquel ajetreo de la mayoría de los partidos los domingos a las 5 de la tarde del ’Carrusel’ de los 90?

R. ¿Cómo no voy a echar de menos aquello si era radio pura? Dios mío… aquello era la locura, era una forma de hacer radio tan brutal que no me extraña que ’Carrusel’ hubiera llegado en aquel tiempo a más de 2.500.000 oyentes. Ahora, como te ponen un partido independiente cada dos horas, tienes que apechugar con un montón de partidos que no tienen por dónde cogerlos y que los tienes que transmitir con la misma intensidad que transmite una joya como el Sevilla-Real Madrid. Para que te llegue un partido de esa categoría, tienes que atravesar un desierto de partidos malos gracias a la distribución de horarios del señor Tebas que ha pensado, lógicamente, en la tele y en la pasta más que en la radio. Y lo respeto. ¿Por qué va a pensar él en la radio? A nosotros nos hubiera venido muy bien que fueran, no digo todos, pero por lo menos 6 partidos a una hora y el resto distribúyelos: unos el sábado, otros el domingo, pero por lo menos 6, los malos júntalos y así se van solapando unos con otros, pero claro… un partido malo, solo, sin otra ayuda, es muy difícil de encajar.

P. Recordemos que arrancabais con un avance de menos de 10 minutos a las 15:30 horas, a continuación iba la edición local de ’Carrusel’ y a las 16 horas ya empezabais con todo hasta las 21:30-22 horas. Después del partido de las 19:30-20 horas, acababais ’Carrusel Deportivo’ con tus versos a las 21:30-22 horas. ¿De dónde te vino esa idea y la inspiración para llevarla a cabo?

R. Lo hice porque me resultaba fácil, muy fácil, no sé por qué tenía facilidad. Cuando empecé a repetirme mucho, me resultó completamente complicado. Llegó un momento en que me pasaba medio programa pensando en qué iba a hacer al final y entonces no atendía al resto de las cuestiones, que es lo que tengo que atender. Me quitaba tiempo, me quitaba pensamiento, me quitaba dedicación a lo que estaba haciendo y preferí dejarlo. No puedes hacer todo en la vida. Hay que ir dejando cosas en el camino para que puedas hacer bien lo que estás haciendo.

P. Para cerrar ‘El Larguero’ y ‘El Partido de las 12’ de las dos primeras temporadas hacías algo parecido.

R. Sí, eso fue impresionante. Ese pedacito de radio que hacía al final de ‘Tiempo de Juego’ o ’El Partido de las 12’, o de ‘El Larguero’ con el gran José Ramón de la Morena, yo creo que era un pedacito de radio mágico, especialísimo, muy íntimo, muy personal, en el que yo me volcaba. Ya si estaba cara al público, pues… no sabes lo que era el silencio que se rompía, que se podía cortar, el silencio de la gente cuando yo empezaba a hablar en el final del programa. Eso no lo puedo olvidar nunca y lo dejé porque también llegó un momento en que ya no podía con ello; me repetía mucho y dije ”estoy haciendo ya… me parece que es una costumbre“. Y cuando algo se me convierte en costumbre, lo tengo que dejar.

P. Pero El Larguero no fue solo José Ramón de la Morena. Porque ahí estaban Carlos Bustillo, Pacojo, Alcalá, David Alonso, Jesús Gallego, el propio Paco González, Alfredo Relaño, Michael Robinson, Alfonso Azuara, Manolo Lama, Manolete, Joseba Larrañaga, Juanma Castaño… ¿Era más importante el director y presentador, los sustitutos, el equipo o los comentaristas?

R. En todo programa, lo importante es el equipo. A mí, cuando me dan un premio, no me están dando un premio a mí; me están dando un premio a un trabajo en el que yo soy la cabeza visible, pero detrás de mí hay un montón de gente. Tu equipo, que es el que te ayuda a que todo salga adelante. ¿Cuál era la cabeza visible de aquel programa? José Ramón de la Morena, que fue un genio de la radio que revolucionó completamente la radio como en su día la revolucionó José María García. Luego vino otro estilo, que era el de Joserra, completamente antagónico al de García, se convirtió en un bombazo, pero detrás de aquel trabajo estábamos todos los demás. El éxito de ’El Larguero’ fue un trabajo de José Ramón, pero también de todo un equipo de gente que le ayudaba a hacer cada día el mejor programa de radio de España.

P. ¿Quién tuvo más mérito en destronar a García: De la Morena o los de ‘Carrusel Deportivo’?

R. Yo, fíjate, voy a ser sincero: creo que tuvo más mérito José Ramón que nosotros. La noche era sinónimo de García, aunque la tarde la hacía también García. Tú decías ”noche, deporte” y se te venía a la mente el nombre de García. Estaba tan arraigado en la gente que cambiarle a la gente aquella costumbre de acostarse con García y luego acostarse con José Ramón, no era nada fácil. Tampoco era nada fácil lo nuestro, pero yo creo que fue más difícil lo de José Ramón que lo de Paco, yo y todo el equipo con ’Carrusel’.

P. A mediados de los 90, ‘El Larguero’ era un fenómeno social. Se llenaba el estudio y se formaban largas colas en la Gran Vía de Madrid. Y eso se complementaba con el ‘Carrusel’ de los fines de semana.

R. Sí, sí. Yo no sé cómo la SER no fue todo lo lista que tenía que haber sido y nos dejó marchar a más de 50 personas sin hacer casi nada por retenernos. Yo todavía no me lo explico y fue el comienzo de su pequeño declive.

P. ¿Te sorprendió más que Joserra se fuera de la Cadena SER a Onda Cero en 2016 o te sorprendió más que dejara la radio el año pasado?

R. Me sorprendió mucho que dejase la SER porque él tenía grandes amigos allí. Tenía a Augusto Delkáder, que era uno de los jefes, y entonces me sorprendió raro que Joserra se fuese de la SER después de estar allí toda la vida. Como me pareció raro irme yo, lo que pasa es que yo tenía un motivo que era seguir a Paco. Él no tenía ningún motivo; seguramente las condiciones que le ofreció la SER no le gustaron, le gustaron más las condiciones que le ofreció Onda Cero y se fue a Onda Cero. Probó. ¿Qué pasa? Que la cosa no funcionó del todo y se dio cuenta, a lo mejor, de que debería dejarlo y vivir la vida después de tener un hijo, que tiene un mérito tremendo con todo lo que ha pasado con ese niño… tienen un mérito José Ramón y Laura, su mujer, son un encanto y yo creo que el niño, Laura y toda su vida familiar pudo más que intentar recuperar un programa que nunca llegó a ser pionero del todo, ‘El Transistor’.

P. Volvamos a lo que pasó en 2010. Paco González tiene una bronca con los jefes de la SER, le suspenden de empleo y sueldo y le despiden. Pero tú ahí seguiste un tiempo. ¿Cómo te enteraste y cuál fue tu primera reacción?

R. Yo me enteré por Javier Lalaguna, lo cuento en el libro, que me dice que no dejan entrar a Paco en la SER. “¿Cómo que no dejan entrar a Paco?”, ”no, no, ha habido un problema…” Yo no sabía nada, llamo a Paco y no consigo hablar con él porque está comunicando permanentemente, luego ve mis llamadas y me llama él, me cuenta lo que pasó y le digo que me solidarizo con él y que no voy a la radio esa tarde. Me dice ”no, no, yo quiero que vayas, quiero que vayáis todos como si no hubiera pasado nada. Ya cuando haya que tomar una decisión, ya la tomaremos. Tú vete a la radio como cualquier día”. Entonces fui a la radio, vi todo el ambiente que había y me dijeron que si quería hacer el programa, lo podía hacer pero siempre que no nombrase a Paco para nada. “¿Cómo? ¿Que no voy a nombrar yo a Paco después de todos estos años de estar trabajando con él en directo, el primer día que no está y no es que no esté por enfermedad o porque él quiera, sino porque no le dejan estar ustedes? ¿Que yo no voy a nombrar a Paco? Vamos… Hago el programa y nombro a Paco”. Me dicen ”no, no, que no sé qué…”, “bueno, pues me lo dan por escrito”. Yo quería tener una prueba para los periódicos para que se enterasen de lo que estaba pasando y me dice que sí, pero luego no me lo envió. No me enviaron la orden por escrito, con lo cual yo hice el programa y lo primero que hice en la entrada del programa fue que se lo dedicaba a Paco González en el primer día que, después de tantos años, hacíamos el ‘Carrusel’ sin él. Y no me arrepiento de nada. Luego las broncas que vinieron después, los líos… Dios mío. Me hicieron la vida imposible, pero mi decisión la tomé con toda la fuerza de mi corazón más que de mi cabeza.

P. El primer ‘Carrusel Deportivo’ sin Paco González fue el 12 de mayo de 2010 por la final de la Europa League entre el Atlético de Madrid y el Fulham. Lo presentó Joseba Larrañaga.

R. No, no. Ese día ya dijimos algo, sí, sí… Fue el día que saludé a Paco, ese mismo día, lo hacía Larrañaga, sí.

P. El sábado 15 de mayo de 2010, volvías a empezar ‘Carrusel Deportivo’ hablando de Paco.

R. El sábado fue también otro saludo. Yo hablé de Paco el día de la final, que lo hizo Larrañaga, empecé el programa dedicándoselo a Paco, luego el sábado empezó Gallego y, como era un presentador distinto, también se lo dediqué a Paco y el domingo también se lo dediqué a Paco. Pero el miércoles, el primer día, yo fui directamente, lo primero que dije.

P. Haces los carruseles del final de Liga y los del Mundial de Sudáfrica con Jesús Gallego. El propio Gallego así lo recordaba un año después en la entrevista que le hacíamos para Iquattro. ¿Llegasteis, como dice Gallego, a pasarlo bien en algunos momentos?

R. Me lo pasé muy mal. ¿Quién dijo que lo pasé bien? Yo lo pasé horrible. ¿Gallego? Pues a lo mejor, sí… yo no, yo desde luego no, yo me lo pasé muy mal. Yo me acuerdo que salimos a varios sitios, hacíamos un programa que no tenía ni pies ni cabeza porque querían hacer el programa fuera de Madrid, no sé por qué. Hicimos varios carruseles fuera de Madrid que no tenían ni pies ni cabeza. Yo no sabía qué hacer en aquellos programas… lo pasé horriblemente. Yo hice el Mundial obligado porque creí que a cambio de hacer el Mundial, que había mucha publicidad contratada, luego me dejarían seguir sin reclamarme el año de contrato que tenía. Me lo prometieron y no lo cumplieron, terminó el Mundial, me fui y me reclamaron por un burofax el cumplimiento del contrato. Unos traidores conmigo, no Gallego, alguna gente de la SER.

P. Pocos días antes del despido de Paco González, a finales de abril de 2010, te entrevistaba en los estudios de la SER en la Gran Vía de Madrid y hablábamos sobre la publicidad en la radio. Razón de más para que acabaras en deportes y no en un magacine de variedades.

R. Claro, es muy difícil meter este tipo de publicidad en un programa en el que tienes entrevistas que duran 20 minutos. Se presta mucho ‘Tiempo de Juego’ porque es un programa que tiene un montón de variantes a lo largo de 9, 10, 11 o 12 horas; hay un montón de cosas que van cambiando: goles, penaltis, expulsiones, comentarios, risas… en fin, hay un montón de momentos en los que puedes aprovechar para introducir la publicidad. En cambio, en un programa de la mañana tipo Herrera, Alsina, Ángels Barceló o Pepa Fernández en Radio Nacional, es más difícil meter la publicidad en programas más serios y que además tienen entrevistas que duran 15-20 minutos y no puedes hacer virguerías con la publicidad como en otro programa. Se podría intentar hacer otro tipo de cosas distintas a las que están haciendo, eso sí, pero Herrera tiene una chica que lo hace muy bien, Toni Martínez, que lo hace estupendamente.

P. ¿Cuál es tu mejor recuerdo en la Cadena SER?

R. Yo creo que ’El gran musical’. Fue lo primero que hice en la SER, era un programa que yo tenía el sueño de presentar porque lo escuchaba cuando era joven en Padrón… Mi ilusión era presentar ’El gran musical’ y ’Carrusel Deportivo’, pero más ’El gran musical’ porque yo en aquel momento, cuando vine a Madrid, hacía música y ’El gran musical’ era la culminación de un sueño. Cuando lo presenté, encima me dan un Premio Ondas en el 75 por ’El gran musical’, fue materializar el primer sueño grande de mi vida y de mi radio.

Pepe Domingo Castaño, durante su etapa en ’El gran musical’

P. Y este era un programa que se emitía desde exteriores, no en el estudio.

R. Se hacía a veces en el parque de atracciones, a veces en ‘Consulado’ y a veces en una discoteca…

P. Cassette, era la discoteca Cassette. ¿Sería viable un programa así hoy en día?

R. Sí, ¿por qué no? Yo creo que sí. Se podía recuperar otra vez el fenómeno fans con otro tipo de música, no la misma de entonces indudablemente, ¿por qué no podría triunfar un programa que era presentar música y al final terminaba con la actuación de una estrella? Se puede hacer igual, perfectamente, un programa de ese tipo y que la gente vaya en directo a verlo y aplaudirlo. Y aprovechar la radio para sacar partido a todo ese movimiento musical, se podría hacer perfectamente adaptándolo a los tiempos de hoy. Todo lo del pasado no se puede hacer igual, se puede hacer pero distinto.

P. ¿Qué aportó la música a tu trayectoria que luego se desarrolló durante tantos años en deportes?

R. ¿La música? La música fue la base. Yo llegué a Madrid soñando con hacer un programa musical, me vino la oportunidad en Radio Centro, hice ’Disco parada’ durante 5 años, se convirtió en un éxito en una emisora pequeñita que no escuchaba nadie y que luego comenzó a hacerse popular y por eso me fichó la SER. Luego hice ’El gran musical’, hacía en televisión algún programa como ’Voces a 45’, ’A todo ritmo’… La música fue la primera parte de mi vida hasta que un día me cansé y dije ”yo no voy a estar toda la puñetera vida presentando música porque me haré mayor y la gente no me verá con los mismos ojos que me ve ahora”. Corté con ’El gran musical’, le dije a Tomás Martín Blanco que quería dejarlo y empezar a otra cosa, me aceptó y dijo ”me parece muy bien”, dejé ’El gran musical’ y empecé a hacer programas distintos, locales, ‘Viva la radio’, ’Hoy por hoy’ que no se llamaba así, programas en Madrid… hasta que llegó la oportunidad de ’Carrusel Deportivo’ y ahí me zambullí con todas las consecuencias en el deporte. Pero, para llegar al deporte, mi base de todo fue la música y, sobre todo, la radio.

P. Y la etapa más longeva y exitosa de tu carrera en la radio la empezaste en ‘Carrusel Deportivo’ en 1988 junto a Antonio Martín Valbuena. ¿Cómo recuerdas aquella etapa?

R. Muy bonita. Todavía no hacíamos ese tipo de publicidad, hacíamos alguna cosita, publicidad que ya estaba contratada cuando yo llegué y a la que no pude darle mi toque personal, pero lo hacíamos muy dignamente. Lo que pasa es que estábamos a más de un millón de oyentes de García, que tenía un millón y pico y nosotros teníamos 300.000. Yo creo que a Valbuena, que era un gran profesional, nunca le interesó mucho el fútbol; a él le gustaba más el baloncesto y se notaba en el contenido del programa.

P. Y fue con Valbuena como empezaste a presentar el programa repasando los créditos para presentar a su vez al equipo.

R. Yo recuerdo que al principio hacíamos cada día una careta distinta, siempre nombrando al equipo del programa, más que nada para que fuese una novedad también para mí. Y cuando llegó Paco, le dije ”oye Paco, como ahora vas a cambiar tantas cosas, vamos a cambiar también la careta. Voy a inventarme una, pero que siempre sea la misma”, me dijo ”oye pues no es mala idea” y cuando le presenté lo del “hola hola” le pareció fantástico y ahí empezó. Luego ya hacíamos todos los días la misma careta.

P. Yo diría que ahora mismo tu fórmula no la emplea nadie para empezar ningún programa en la radio y el propio Juan Ochoa, que es el actual animador y sobre todo prescriptor publicitario de ‘Carrusel Deportivo’, nos dijo que ellos prefirieron abortar los créditos del programa y empezar directamente a saco para ganar tiempo. ¿Es posible presentar un ’Carrusel’ actualmente al estilo Pepe Domingo Castaño sin ser Pepe Domingo Castaño?

R. Sí, ¿por qué no? Claro que sí. Cada uno es… ¿Ochoa? Tiene su estilo y me parece muy bien. Presentaron durante algún tiempo, estuvo creo, Tony Aguilar. Alguien más también estuvo…

P. Fue Juanma Ortega, quien lo hizo a tu estilo en ‘Carrusel Deportivo’ los 4 años que estuvo allí entre 2010 y 2014.

R. Efectivamente. Juanma, que es un chaval estupendo, que es muy amiguete mío, le perdí la pista hace tiempo, pero me caía muy bien. Yo me llevo muy bien con todo el mundo y me parece que se puede hacer perfectamente. Cada persona tiene un estilo propio y puede triunfar con su estilo; yo puedo triunfar con el mío y hay sitio para todos en este mundo de la competencia.

P. Pero volvió Jesús Gallego y se cargó esa figura porque pensó que la figura del animador ya estaba demasiado gastada. ¿Estás de acuerdo con Gallego?

R. Sí, me parece muy bien, pero ¿por qué hablamos tanto de ’Carrusel Deportivo’?

P. Porque es el programa que presentaste 22 años, entre 1988 y 2010, a él dedicaste tu plenitud profesional, desbancasteis a José María García, teníais todavía más repercusión que ahora en la COPE, fuisteis un fenómeno social y es el programa deportivo decano de la radio española, donde ahora está precisamente José Antonio Ponseti haciendo la publicidad con un estilo parecido al tuyo. Y ahora está empezando a tu estilo Gerard Romero sus directos de Twitch en Jijantes FC. Hay que irse a Twitch para encontrarse un comienzo a lo Pepe Domingo Castaño porque Gerard Romero es un Pepe Domingo Castaño en potencia, el Pepe Domingo Castaño catalán.

R. ¡Ay, qué bien, qué bien! Qué suerte tiene, ¿no? Ha elegido bien. Me parece estupendo.

P. Ya, pero es triste que tenga que hacerlo en Twitch y no en la radio.

R. Bueno… él es el que decide. Yo ahí no entro. Yo nunca dejaría la radio por nada. No la dejé cuando pude dejarla por la música o por otras cosas, por la tele, y nunca la dejé. Mi confianza siempre estuvo en la radio. Mi objetivo final siempre era la radio; ahora, que otra persona prefiera Twitch o lo que sea en lugar de la radio, digo yo que será porque él lo siente más que la radio y le va mejor. Pues oye… olé sus narices.

P. Tú tomaste el testigo en ‘Carrusel’ del gran fenómeno de la radio y la televisión en la década de los 80: Joaquín Prat. ¿Qué significó para ti Prat?

R. Joaquín Prat es Dios. Fue el dios de la radio. Yo cuando estaba en mi pueblo, Padrón, en quien me fijaba era en Joaquín Prat, que hacía unos programas increíbles. Primero fue Bobby Deglané, pero le conocí poco y al que conocí de verdad fue a Joaquín Prat. Conocer a Joaquín Prat cuando llegué a Madrid fue la mayor ilusión de mi vida y yo me fijaba en todo lo que hacía, cómo se movía, cómo hablaba ante el micrófono, lo que comía, todo lo que bebía, lo que vestía… para mí era Dios. Y recuerdo un día cuando ya se fue a la COPE y sabía que me iban a llamar a mí, me llamó, estuvo en mi casa y me dijo una cosa: ”Te van a llamar, Pepe, y te pido por favor que hagas caso a estas dos palabras, solo te pido esto: sé tú. Cuando hagas ’Carrusel’, que te van a llamar, sé tú, no imites a nadie”. Y eso lo tengo grabado. Aunque para mí era Dios y un ídolo, traté de no imitarlo a él y hacer otra cosa distinta a lo que él hacía dentro de la animación de un programa como ’Carrusel’.

P. Y él fue uno de los primeros famosos a los que te encontraste en Madrid.

R. Uno de los primeros, sí, porque fui a una cafetería que me llevó mi amigo Justino Bermúdez en la que decía que estaban todos los de la radio, los famosos y los cantantes. Y estaba allí Pucho Boedo, un cantante de los ’Tamara’ muy bueno, amigo mío, que le conocía de Santiago, y me preguntó: ”¿Qué haces aquí, chaval?”. Le digo “pues vengo a triunfar en la radio”, dice ”estoy aquí, y te lo voy a presentar, con el dios de la radio” y me presentó a Joaquín Prat casi recién llegado a Madrid. Yo me veo delante de aquel hombre, Joaquín Prat, en un bar sin saber qué decir ni qué hacer, me dio un abrazo y me deseó suerte. Y me invitó, con Pucho Boedo, a venir a su programa esa misma noche a ver cómo hacía ’Radio Madrid madrugada’. Ahí me tienes a mí en la Cadena SER, recién llegado a Madrid, en un programa de Prat viendo cómo hacía unas locuras increíbles que dije ”yo tengo que hacer algo parecido algún día”. Para mí, conocer a Prat fue la culminación de mis sueños.

P. ¿Fue el mejor presentador de la historia de este país?

R. Sí, sin duda. Tanto en radio como en tele, las dos cosas.

P. ¿Habrá otro como él o es un fenómeno irrepetible?

R. Sí, se puede producir, ¿por qué no? Igual anda por ahí y no sabemos dónde está todavía. Igual está en alguna academia o igual está en alguna universidad estudiando comunicación, y saldrá el día menos pensado y barrerá con todo, ¿por qué no? Puede salir, claro que sí. Ahora mismo, yo miro a la gente que hay en la radio y no veo a nadie que lo pueda hacer como él. Hay gente muy buena, pero no al estilo de Joaquín Prat.

P. Y con Prat en los 80 empiezas a presentar ‘Onda Media, aquí la SER’ desde 1983 a 1985-86 aproximadamente. Fue el programa que se emitía en las mañanas de la Cadena SER antes de ‘Hoy por Hoy’. ¿Cómo lo recuerdas?

R. Sí, con Iñaki Gabilondo, Joaquín y yo. Lo recuerdo… pues no creas que es un buen recuerdo porque la SER nos eligió a Prat y a mí para meter a Iñaki dentro de la vorágine de la radio menos informativa. Iñaki venía de la información, querían que Iñaki se convirtiese en un locutor de las mañanas al estilo de Luis del Olmo y pensaron que arroparlo con Joaquín y conmigo le iba a ayudar. Yo, con toda mi ilusión, dije que sí y Prat también, pero al primer mes yo vi que allí no ayudaba nada, a mí no me dejaba hablar nada Iñaki y entonces se lo dije a Tomás Martín Blanco: ”Oye, yo vengo aquí, me levanto a las 4-5 de la mañana y lo que quiero es hablar. Porque si no hablo, ¿qué pinto yo aquí si lo hace todo Iñaki? Y Prat y yo casi no hablamos”. Entonces llamó a Iñaki, estuvo con nosotros, prometió que… dijo ”sí, tienes razón, es verdad, yo me dejo llevar… no te preocupes. Voy a… va a cambiar”. Volvimos al programa otra vez y volvió a hacer lo mismo. Entonces, yo dije que me iba y me fui. Al mes y medio, 2 meses, me fui del programa. Prat siguió y yo me fui. Dije que yo no podía aguantar, que no iba a hacer 5 horas de radio, estando allí como un muñeco. ”No, yo quiero hacer otra cosa; esto no me interesa” y me fui.

P. ¿La animación no es compatible con la información?

R. Sí, ¿por qué no? Claro que sí. Es el complemento. Todo en la radio se complementa: la información, la publicidad y todo. Animar es hacer radio también. Todo se complementa, claro que sí.

P. Cuando le preguntan a Iñaki Gabilondo cómo será la radio del mañana, él siempre responde que le digan cómo será la vida y después le den 5 minutos. ¿Cómo será la radio en el futuro? ¿Habrá un Iñaki Gabilondo, un Pepe Domingo Castaño o un Carlos Herrera? ¿O desaparecerá ese modelo de los grandes comunicadores como desapareció el modelo de los actores y la radio teatro?

R. Sí, yo creo que desaparecerá el modelo de comunicadores y será una radio más estructurada, más de hora a hora, irá cambiando de hora en hora, aprovechará todos los adelantos técnicos que se han incorporado a la audiencia de la radio en los últimos tiempos: el podcast, el TikTok, el Twitch… saldrán nuevos sistemas y la radio los incorporará. Será una radio distinta, que a lo mejor no se oye en directo en el momento en que se produce el programa, sino que se oye después, cuando la gente pueda escucharlo. Creo que va a cambiar bastante la radio.

P. Titular de una entrevista que diste a los compañeros de ’20 minutos’: ”Los jóvenes están por ahí pero no les dejamos sitio, estamos todos los viejos haciendo radio”. ¿Son compatibles las nuevas generaciones con las viejas? ¿Hay futuro para la juventud?

R. ¿Cómo no va a haber futuro? Pero bueno… claro que hay futuro y de hecho se está demostrando. Están accediendo los jóvenes a la radio. El problema es que… esto es así. El día que yo me vaya vendrán un montón de jóvenes que querrán ocupar el puesto que yo dejo. El día que se vaya Carlos Herrera harán lo mismo. ¿Mientras tanto? Pues se van curtiendo en emisoras pequeñas, se van curtiendo preparando ideas… Yo creo que la juventud es la que tiene que tomar partido en la radio en nada, en 1-2 años. Tiene que haber gente joven por ahí. Por ejemplo, Alsina es un tío que es joven, ha empezado hace poco, lo hace muy bien. Hay gente que lo hace estupendamente. Yo creo que la gente joven tiene que demostrar que tiene calidad para tomar el relevo y, si tiene calidad y los jefes creen que vale la pena, lo harán, les darán oportunidades y que demuestren lo que valen.

P. ¿Quién lo tiene más difícil para abrirse paso: los de provincias o los de Madrid?

R. Todos. Pero bueno… esto hay que buscarse la vida todo el mundo. Vengan de Madrid, vengan de provincias. Si vienes de Madrid tienes más facilidad porque ya estás aquí y el de provincias tiene que dejar el lugar donde vive para aventurarse en Madrid. La diferencia es bastante importante, pero luego no. En la hora de buscar oportunidades, yo creo que es lo mismo. Las mismas posibilidades tiene uno de Madrid que uno de fuera de Madrid, para mí igual.

P. Cuando entrevisté a Antonio Esteva, él me dijo que, sin quitarle méritos a la gente de provincias, los de Madrid tampoco lo tienen fácil para abrirse paso. Y él mismo tuvo que dejar de colaborar con los carruseles de Radio Madrid a finales de los 90 para ponerse a trabajar y ganar dinero.

Y este fue el mejor momento de la larga trayectoria de medio siglo de Pepe Domingo Castaño en la televisión y la radio.

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